jueves 21 de octubre de 2010

Mi encuentro con Nara

Ayer, le dije a persona que haber asistido a la exposición de Yoshitomo Nara era una de las cosas más bonitas que me habían pasado; y no le mentí. De ahí surgio la idea de este post.

Cabe mencionar que fue un maravilloso accidente coincidir con las fechas de la exposición en NY y me alegra tanto que haya sido asi.

Era sabado, llegamos tempranito... aun no abrian el hermoso edificio de ladrillos rojos, pero la enorme y apapachadora "Ghost Girl" nos recibio desde el camellon de Park Ave; la niñita hacia lo suyo. Me quede calladita viendola como sino pudiera creerlo... y ahí el silencio.

Me la quería comer, tomarle todas las fotos posibles para que no se me olvidara su piel tan blanca sus ojos tan abiertos. Me empalague de verla y 15 min después, 11:00 en punto pudimos entrar. La amabilidad, sonrisa y voz callada de las personas que trabajan ahi te hace pensar que son felices... o al menos quieren que por un rato tu lo seas.

No shots ... :( ni hablar , dejamos nuestras backpacks y subimos por el elevador al segundo nivel donde empezaba la expo... El enorme perro negro con sonrisa estaba ahí y yo no podía creerlo.(otra vez) Las ceramicas y las portadas de los discos se asomaban desde una blanca y silenciosa sala; y la estupida sonrisa en mi cara no se iria por un buen rato. Estaba ahí parada frente a lo que por mucho tiempo solo vi en libros en japonés que no entendía pero me hablaba de muchas otras maneras. De inmediato note un aire distinto en estas nuevas piezas de Nara... "Optimismo".

En el tercer piso había dos salas, una de ellas guardaba calladamente 4 perros blancos con sus collares verde agua.. yo no queria separar los ojos de aquella escena , ni para leer la ficha... que me podía decir que no estuviera ya siento.

Sali a regañadientes ... y entramos a la siguiente sala donde con una luz amarillo tenue y los colores pastel de las pinturas de Nara volcaban una calidez hogareña en el ambiente. No soy experta en arte, solo puedo decir que ningún libro por fina impresión o calidad daba ni un poquito de merito a las obras... Relamente son bellisimas, bien sinceras y simples. Los mensajes son claros, no hay nada oculto en ellas. Con palabras y ojos comunican todo.

Caminé lo más despacito posible para no perderme ni un solo boceto, ni una sola ficha...ni un solo brillo. Al final del pasillo que me pareció corto... estaba la instalación de las puertas y la casita... adaptada al espacio del Asian Society ... uno entra en esas puertas y quiere que el tiempo se detenga .. y asi sucede. Un video con un montón de fotos de inspiración cerraba con broche de oro la exposición.

Cabe mencionar que me di otra vuelta y luego me sente a hojear el libro por la ventana se veia la esquina de Park Ave y la 70 St. soleadas... el día debía continuar. Pasamos por tienda para comprar recuerdos y el glorioso libro de 30 kg ! ajjaj o eso parecia cuando venia en la maleta. Pero todo lo valia.

En mi opinión hay cosas del arte que no se pueden explicar con palabras y muchas veces las fotos ni siquiera se acercan un poquito... pero quería compartirles una de las experiencia más bonitas que tenido. Sin el afán de nada solo de compartir.

Me pregunto: ¿Que hay que hacer para que una obra transienda e influya en las personas?.
Me respondo: Ser tú.

El link de Asian Society del cual no deben perderse la tienda y el garden-court-café que es una chulada... super tranqui, ademas de unos cupackes memorables.
El blog de Yoshitomo Nara que si alguno sabe japonés le agradecere infinitamente que me platique ajajaj
Aca un sitio de Nara
fotitos de aca




fotitos de alla
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